el diario de mariapilar <$BlogRSDURL$>

noviembre 27, 2003

Material para un cuento a lo Kafka... 

Yo no podría escribir como Kafka, apenas puedo escribir como yo, así que no lo intentaré. Si pudiera sabría como contar esto de otra forma y deleitarlos por lo menos con una buena historia. Un compañero de trabajo tuvo la mala suerte de caer enfermo, algo que amenaza el buen funcionamiento de su corazón. Por una ley complicada de explicar que afecta a quienes trabajan -víctimas del multiempleo- en instituciones públicas y privadas a la vez , su seguro de enfermedad se vio reducido a la mitad. Esta persona no puede hacer uso de su derecho a licencia médica ya que uno solo de sus exámenes de diagnóstico le llevaría la tercera parte de su seguro.
Se dirige al trabajo todos los días pálido y con riesgo de agravar su condición delicada mientras sus compañeros lo miramos impávidos e impotentes... Entre las soluciones se han manejado tomar acciones gremiales que no solucionarían el problema inmediato de mi compañero y que con seguridad no llevarían a nada; hacer una colecta entre todos para que esta persona pueda recuperarse aunque tampoco solucionaría el problema en términos sociales pero sí en términos circunstanciales; o negociar algún tipo de solución con la empresa pero podría llevar tiempo. Por otro lado, hay mucha desesperanza. Años de huelga y lucha sindical no han llevado a ninguna mejora a nivel nacional y la gente está cansada de luchar y perder...
Me acuerdo de una película española que vi hace poco y que me hizo acordar mucho a lo que las personas estamos viviendo en este rincón marginado del globo. No recuerdo el director pero sí que actuaba Bardem y que se desarrollaba en Vigo , Los Lunes al Sol. Una película basada en un hecho real: el cierre de un aserradero, las consecuentes luchas de los trabajadores y el fracaso sindical con todo lo que ello implica, la depresión emocional de los afectados, el resentimiento social, la falta de esperanza y las fantasías de irse a otros lugares lejanos donde "las cosas sí que funcionan"... Este tema escabroso y pesado está tratado con un humor increíble que hace a la película sumamente disfrutable pero no por eso deja de reflexionar acerca del fin de las utopías, de lo importante de la unión entre las personas con intereses comunes y de cómo la unión se pierde por que los intereses se corrompen, se bifurcan o la esperanza se diluye.
Me preocupa el pesimismo. Por ejemplo, me gustaría escribir algo más gracioso, más disfrutable, más positivo. ¿Será que sólo me fijo en lo malo o que lo malo no me permite ver otra realidad más sonriente? De alguna manera estamos todos sumergidos en este sentimiento que nos aplasta como a cucarachas, para no dejar de citar a Kafka claro... Quisiera encontrar cosas más lindas para contar y correr el riesgo de volverme superficial.
En Brasil se mueren de hambre pero nunca dejan de hacer carnaval.

noviembre 24, 2003

Montevideo nocturno y subterráneo... 


Se presentan el próximo viernes 28 de noviembre en "Living" dos de las bandas más interesantes de la escena montevideana:

- HERMANA MENOR: Presentando su CD "Ex" (Bizarro Records, 2003). Banda ya legendaria del under capitalino. Rock con criterio.

- dANTEINFERNO: banda uruguaya-brasileña, luego de editar un split en Salvador de Bahía y previo a su gira por Brasil en enero 2004, presentará su propuesta de climas y distorsiones.

A no olvidar, Viernes 28 de noviembre, Living, Juan Paullier 1050 y Edil Hugo Prato, 23 hs, $30. Vale la pena...


noviembre 21, 2003

A no perder el pelo ni las mañas... 

En el suplemento "Que Pasa" del País Digital sale esta nota titulada La patria es lo de menos. De alguna forma corrobora y complementa mi blog anterior.

Incluyo algunos fragmentos a mi entender significativos. Si se registran en la página podrán ver la nota en su totalidad.

"Nunca trabajes para un uruguayo en España". Ese fue el consejo que le dieron a Javier Castillo, de 20 años, antes de emigrar..."

"...una empresa uruguaya "muy conocida" que hace poco se estableció en España decidió pagar sueldos de 500 euros, bajos para el mercado español. "Para eso recurrieron a los inmigrantes, ya sean mexicanos, peruanos o uruguayos. Porque los españoles, para ese mismo empleo, no trabajan por menos de 1.200 euros..."

"...Se aprovecharon de mí porque no tengo papeles, me hicieron la vida imposible", recordó Castillo. Aseguró que él y otros 15 uruguayos trabajaban allí 15 horas por día y sin jornadas libres, durmiendo sobre cartones en el mismo sótano del local..."

"...Una vez conseguimos colchones y los dueños los tiraron. Había gente que no aguantaba, continuó..."

"...otra persona afirmó que en Uruguay lo explotaban más que en España..."

"...El gran problema de los uruguayos es que al llegar les sirve hasta que les pegues, pero a la semana te quieren pegar a vos, y a las dos semanas ya vienen cuando se les canta. Señaló un empresario ..."

"...Lo bueno de los que están sin papeles es que son dóciles, no se quejan..."

"...No existe ninguna denuncia legal en este caso ni en ninguno de los antes relatados..."

"...Fuentes de los organismos de control laboral españoles señalaron que son extremadamente raros los casos en que inmigrantes sin papeles denuncian a sus patrones..."

"...Al parecer, la relación empleado-empleador entre uruguayos en España no resulta satisfactoria para ninguna de las partes..."

"...el vicepresidente de la Casa Uruguay-Madrid, asegura que hay algunos empresarios uruguayos en la capital española que ahora prefieren tomar a peruanos o ecuatorianos, antes que a uruguayos, porque trabajan por menos dinero..."


Sin comentarios de mi parte.

noviembre 20, 2003

El orejón del tarro... 

Me entero por un programa informativo que hay una familia de uruguayos durmiendo en la Puerta del Sol de Madrid. Me da mucha pena, seguro que vendieron todo lo que tenían aquí y ahora ni siquiera pueden volver. Me pregunto que hará el consulado en estos casos. No sé porqué pero me imagino a los funcionarios consulares haciendo cebo y rascándose las orejas en el mostrador mientras que esta gente se muere de hambre e indignación. Espero equivocarme. Ojalá la idiosincrasia tenga fronteras.
Aunque pensándolo bien, es posible que aún en la indigencia esta familia esté mejor que acá. El otro día me sorprendió un programa de cable sobre gente que vive en las calles de Londres. Todos bien vestidos, limpios, gorditos y con buenos zapatos...
Por otro lado me entero que varios uruguayos ilegales en España fueron detenidos por por traficar droga. Entre ellos una pareja de ancianos... No sé cuán veraz sea esta información pero no me extrañaría... Siempre los mismos pelotudos.
Cuando los estudiantes de arquitectura descubrieron que las monedas de un peso servían para obtener sandwiches y refrescos de las maquinitas de las grandes ciudades se creyeron muy vivos... Se terminaron las monedas de un peso en Uruguay, se las llevaron todas... Claro, después empezaron a aparecer los reclamos diplomáticos y el gobierno decidió que los vándalos universitarios no viajaran representando al país con pasaporte oficial ... Ahora gracias a estas vivezas y otras no tan inocentes, uruguayo significa “sudaca” alimentando así la xenofobia ya existente.
Siempre pensé que los uruguayos podemos llegar a ser nuestros peores enemigos. ¿Dejaremos de sentirnos y comportarnos como el último orejón del tarro y empezaremos a actuar como las personas educadas y competentes que sabemos y decimos ser?

noviembre 19, 2003

Los pichones... 

La primavera es una estación hermosa rebosante de vida, color y alegría. A su vez, sumamente cruel. Al primer temporal, al primer viento huracanado del sur, uno no para de encontrar pichones a medio crecer estampados sobre las baldosas cuadriculadas y grises de la vereda luchando en vano por sobrevivir.
Pena, rabia. Nada que hacer... Es la ley de la vida.


noviembre 13, 2003

Yaquelín 

A la gorda Yaquelín no la quiere nadie. Aún no cumple los catorce pero ya escribe los muros, raya los autos de los vecinos y los portones de los jardines. Se entromete en donde no la llaman y de todos lados la echan como a una mosca. Fuma porro en la puerta de los demás y no hay quien aguante su bobera ni su música barata de radio portátil. Bambolea al son su trasero redondo estratégicamente mientras se juntan en la esquina los muchachos a tomar vino en caja con las chapas que lograron de los vecinos. Discute y se defiende implacable de cualquiera que intente de alguna forma vivir con cierta tranquilidad. Una princesa abandonada y sin corona de cuya boca han salido todo tipo de culebras. No es más que una niña asustada. Víctima y victimaria. Parte de una generación de gurises que no encuentra esperanza en el sistema educativo y no aspira a otra cosa que no sea la cumbia villera, el estadio, Rebelde Way o Gran Hermano.¿Es que no vamos a reaccionar?

noviembre 11, 2003

Sebastián 

Sebastián hoy no fue a la escuela. Se pasea por el barrio solito evaluando las bolsas de basura de cada vecino. Cuando llega a mi canasto, tantea los paquetes. Nada interesante. Sobre el piso encuentra un envoltorio de jabón brasilero con aroma a jazmín. No ve que al lado hay una caca de perro y si la ve no le importa. Se agacha y toma el envoltorio entre sus manitos pequeñas. Lo investiga y lo lleva a su nariz. Huele rico. Frota contento el envoltorio contra su carita sucia y aspira el aroma del interior profundamente y con todas sus fuerzas como queriendo quedarse con el perfume para siempre. Ya está. Se deshace del envoltorio, lo rompe y lo tira a la calle nuevamente. Se dirige al canasto de otro vecino y vaya a saber qué encuentra esta vez.
Sebastián tiene tres hermanas. Vive en una vivienda ocupada junto con su mamá, una mujer relativamente joven, y una señora malhumorada y muy mayor que es su abuela. A veces va a la escuela y aprende a sumar, restar multiplicar y dividir. Es muy inteligente. En su casa no hay agua corriente. Hay que recogerla de un caño roto de la vereda en un cacharro de plástico, luego tapar el caño bien para que nadie se de cuenta. Pide monedas y caramelos en la puerta del supermercado de la esquina y cuando hace frío su mamá le lleva una campera para abrigarlo. Cosas que pasan.

noviembre 09, 2003

Camara web 

en la Avenida 18 de Julio, a lo lejos se divisa el Cerro de Montevideo...

noviembre 08, 2003

Gula del viernes a la noche... 

Que manera de comer... Fiesta de bodas en una de esas estancias del departamento de San José. Hace un tiempo que se puso de moda festejar las nupcias en esas localidades rurales adaptadas para la ocasión. Lo malo es para los invitados que no disponemos de vehículo propio, se alquila camioneta entre varios, si se tiene la suerte de ir con varios, y si no a jorobarse...
El ritual que suelo llevar a cabo en estos casos: peluquería y retocar mi corte habitual de un tiempo a esta parte... pelo bien corto casi pegado al cuero cabelludo, con un cierto toque femenino eso sí, unos mechoncitos acá otros allá que le dan un nosequé a la cuestión... Pues no, esta vez la mujer se ve que no estaba en el mejor de sus días... zácate, orejas bien definidas y patillas cortas, cosa que me molesta mucho... No sé que le pasó. Se la perdono por que me ha dejado espléndida un montón de veces pero otra de estas y nunca más... que calamidad. En fin, después vestirse, pintarse y todo el asunto femenino ese que me pone de mal humor.
Boda en iglesia. Pienso: espero que Federico no me haga pasar por esto... de pie, sentados, de pie, sentados... Me dio la impresión que salvo los novios, nadie estaba interesado en lo que decía el cura. No sé porqué la gente sigue insistiendo con eso de casarse por iglesia... Como una costumbre grabada a fuego, un mandato social, que se yo... Si después ni vamos a misa, ni nos confesamos, ni somos católicos, ni nada. Y gracias a dios, porque luego de las declaraciones de la iglesia acerca de que los homosexuales debieran ser prácticamente excluidos de la sociedad y tratados como leprosos y de que los seres humanos debiéramos ser vírgenes como ángeles... que se yo... que difícil debe resultarle a un buen católico seguir siendo católico con tanta burrada, la verdad. Cosas que hacemos las personas...
Pues el camino a la estancia fue de lo más variado e interesante. Centro, Aguada, estación de AFE, Torre de Telecomunicaciones, fábricas abandonadas, calles solitarias, La Teja, destilería de ANCAP, sus chimeneas iluminadas como de película de ciencia ficción, la antorcha, vapores y emanaciones de humos sulfúricos y plomo, un paisaje espectacular para una fotografía nocturna. El Cerro de Montevideo de noche, los olores desagradables del la bahía y la miseria de los accesos a la ciudad y las viviendas precarias. Se me ocurre pensar qué poco conozco Montevideo, bicho del Buceo, no me muevo más que entre el Centro, Malvín y Pocitos... Y esto que será? Santa Catalina? Punta Yeguas? ...
Entramos en el departamento de San José. Ruta Uno, rotonda y tanque misterioso en medio de la ruta, esa era la referencia. La caravana se desvía y qué buena idea, antorchas que guían a los invitados durante tres kilómetros. No vi luz eléctrica en el en la carretera pero capaz que me pareció. Una fila de camionetas y autos yendo como hormigas por esos caminos olvidados y a lo lejos, en medio de las chacras, las taperas, los gallineros y las modestas viviendas rurales, un rayo láser de esos que se mueven y cambian de color iluminando el ombú de la entrada al lugar. Es ahí... Lomos de burro, un perro viejo que se nos cruza y un gaucho que nunca había visto tanta modernidad... Entrada campestre, mozos muy amables ofreciendo juguitos de primavera y whisky escocés, pasto recién cortado, un ombú enorme y antiquísimo y gansos que miran el desfile de gente desconcertados desde el estanque. La decoración, algo así entre el buen gusto y la improvisación, techos de quincho y palma -mi consecuente temor a que cayera una vinchuca sobre la ensalada o lo que hubiese sido peor, sobre mi cuero cabelludo casi sin protección... La iluminación las velas mezcladas con las de la discoteca, el chiquinchínchiquinchín de la música típica para la ocasión, aunque esta vez no estuvo tan mal. Las mujeres de vestido largo y los señores de traje. Todos comiendo como lima nueva y como si se fuera a acabar el mundo. Y yo también claro, que manera de comer...

noviembre 02, 2003

El corazón en la boca... 

Es hora de comer y me apetece un refresco. Salgo del colegio a buscar algo afuera. El kiosko de la esquina solo tiene alfajores y la panadería queda a 300 metros. Voy hasta un almacencito escondido de la calle Barrios Amorín , total... por un refresco no vale la pena caminar tanto. Nunca un refresco me había caído tan mal... Apenas entro soy testigo de un hecho más de una realidad casi intolerable. Un muchacho cansado de trabajar pide un trozo de pascualina para su almuerzo, del otro lado del mostrador, atendiendo el negocio, un viejito, de esos eternos que debería estar disfrutando del fruto de su trabajo junto con algún nieto. El viejito, boina y bastón, con mucha lentitud y dificultad se dirige a una heladera con vitrina de higiene bastante sospechosa y le ofrece el último trozo que le queda, vaya a saber de cuando... El muchacho mira desconfiado la porción y muy respetuosamente le agradece, pasaré más tarde, pero llévela señor está fresca, y el viejito inconfundiblemente gallego por su acento, insiste nuevamente por favor que lleve la porción. El muchacho se ve en un compromiso, ya que realmente la porción no resultaba para nada atractiva. Toma la mano del viejito y con un tono de voz más que comprensivo le dice: vendré a llevar algo más tarde no se preocupe, y se marcha. Al ver esa escena se me llenan los ojos de lágrimas, el viejito con los ojos llorosos también me mira y me pregunta que deseo, miro la vitrina sospechosa y allí veo dos butifarras, el trozo de pascualina en cuestión, unos salamines y unas botellas de coca de medio litro, tiene coca light?, solo me queda la común, bueno deme una, estaba caliente... cuanto es? 19 pesos, pienso: en todos lados está a 17. Sirvasé, va un billete de veinte, vuelve una moneda de 1, me hago la gila como que no la ví y se la dejo en el mostrador... me voy del almacén con la coca caliente de 20 pesos y el corazón en la boca...