el diario de mariapilar <$BlogRSDURL$>

abril 25, 2004

El abrazo partido 

A veces uno tropieza con películas que te llegan al corazón así por casualidad. Este fue el caso de la argentina "El abrazo partido" de Daniel Burman. No hubiese sido tan difundida en los cines comerciales de Montevideo si no fuera porque el Uruguayito Daniel Hendler sacó un premio como mejor actor en Berlín (el director también obtuvo un premio si no me equivoco).
No es la actuación de Hendler lo que me mueve ya que si uno mira Sábado o 25 Watts, o si uno ha tenido la oportunidad de verlo en teatro, enseguida se da cuenta de que Hendler siempre hace de sí mismo, de boludito simpaticón... Entiendo que agrade y llame la atención si es la primera vez que uno lo ve actuar porque sus personajes son queribles pero intuyo que es eso y nada más, hay actuaciones muy superiores a las de Hendler en el film.
Lo que sí me mueve es que esta película me llega en el momento justo y la siento como si fuera yo. Al personaje de Hendler, un chico argentino del barrio del Once de Buenos Aires descendiente de judíos polacos comerciantes y sobrevivientes del holocausto, de clase media en decadencia, se le ocurre recuperar su nacionalidad polaca y obtener su pasaporte para emigrar a Europa, algo más que común entre los jóvenes del Río de la Plata. El chico, que no tiene la más mínima idea de lo que significa ser polaco comienza a recorrer el camino de la reconstrucción de una identidad perdida, o robada quien sabe, redescubre a su familia, a su abuela, a su padre.
Un humor sutil y rioplatense caracteriza esta historia de barrio bonaerense donde la diversidad cultural y racial se dan la mano. Quien haya paseado de compras por el Once sabrá de lo que hablo, judíos, coreanos, españoles, italianos, descendientes de indígenas mapuches, peruanos, todos argentinos al fin y con una o varias historias para contar...
Pues ese camino que recorre Ariel es un poco el que estoy recorriendo yo y el Once también es un poco Montevideo.
Hace tan sólo un par de noches unas amigas y yo, un poco pasadas de copas para amenizar la velada, mirábamos esas fotos que estuvieron alguna vez guardadas en un cajón. Fotos de mis abuelos que nunca conocí, gente que nunca ví y de quien siempre escuché. Por muchos años han sido solo eso: fotos. Como íconos que pierden su significado luego de tanta repetición. Gente lejana que ya no está y cuyos genes me son propios. De repente, luego de tanto tiempo de ser como ese cuadrito que siempre estuvo en la pared pero que nunca le diste bola, esas fotos, esas personas, empezaron a tomar importancia como si salieran de esas dos dimensiones dentro de las cuales estuvieron enmarcadas y comenzaran a tomar cuerpo, volumen, a tener tres dimensiones, significado... El rostro de mi abuela comenzó a serme tan familiar, tanto que sentí que veníamos de lo mismo, que a mí también me pertenecía, que me parezco a ella. Y que aunque soy un híbrido como Ariel del Once, y he crecido en un país casi sin historia y sin identidad, también vengo de un lugar de miles de años, de miles de historias que ocurrieron hasta llegar a mí y que recién ahora me animo a descubrir.
Ariel se pregunta en un momento de la película si uno es un cobarde por querer irse, yo le diría que enfrentar el vacío ancestral que tenemos los hijos de emigrantes requiere valor y que también es recuperar de alguna forma la identidad perdida que sufren nuestros queridos paisitos, quizá necesiten un poco de eso para salir adelante...


abril 21, 2004

La cuenta regresiva 

Ya no tengo la compu en casa así que ya no me es tan fácil postear. Ya tengo todos los benditos documentos prontos (salvo los de Antonieta que los arreglo mañana), las cajas empacadas, mi casa alquilada, mis libros y mi ropa seleccionados. He podido reducir los más de treinta kilos de discos a cinco en una especie de billetera supermegacósmica que contiene los casi trescientos sin sus cajas de plástico de casi 140 gramos cada una. Es curiosa la importancia que ha cobrado el peso de los objetos de un tiempo a esta parte en mi vida... A ver como manejo estos catorce días de ansiedad...

abril 13, 2004

Patrañas... 

En Tío Petros (weblog sobre matemática) se encuentra un artículo sobre la “Importancia de los modelos y la paraciencia”. Muy accesible. La mejor lectura para derrotar ciertas cosillas que dan vergüenza.
El segundo artículo es del 2000 pero goza de total actualidad.

Más... 

Tanto Dolls como El camino de las Nubes me parecieron buenas. La primera una poesía filmada que requería una cómoda butaca para disfrutarla debidamente (ya sabemos que en cinemateca eso no será posible por un buen tiempo), de todas formas el detalle anti-ergonómico no me impidió apreciar la calidad del cine de Kitano, quedé impactada por las historias, la fotografía, los lugares...
La segunda, la brasilera, un road movie en bicicleta que toca muchos temas: la familia, la esperanza, la fé, el machismo, la dignidad, la pobreza, el amor, la solidaridad, la violencia, la adolescencia, la emigración a las grandes ciudades, las favelas, la alegría a pesar de todo. Muy llevadera, muy brasilera.
Para hoy la primer obra de una tal Celina Murga: “Ana y los Otros”. Corro el riesgo. Mis experiencias con el cine argentino independiente han sido desde gratas sorpresas a bodrios fenomenales.


abril 11, 2004

Llega la segunda semana del Festival Internacional de Cine en Cinemateca y el programa para los siguientes 7 días se puede consultar acá. Es tanto lo que hay para ver que no sé con cuál quedarme, tendré que hacer la típica en estos casos: armarme un programa de dos o tres películas, correr de una sala a la otra y tratar de aguantar el embotamiento mental...
Mi programa para hoy: Dolls de Takeshi Kitano a las cinco en la Linterna Mágica, de paso agarro un corto de Hyun Kyung Park y Woonki Kim “El viejo de la mochila”, podría quedarme para “Los Guantes Mágicos” de Martín Rejtman a las 7 pero como la repiten y además a las nueve hay una brasilera en otra sala, “ El Camino de las Nubes” de Vicente Amorim, prefiero hacer un intermedio de café por algún bolichito céntrico. El cine de Brasil siempre me gustó.




abril 10, 2004

Vieron como es esto, en la página de Benito llego a Esporas y de ahí a que Noam Chomsky tiene su propio weblog. Mirá vos...

No se crean que lo hice sola... 

Chiruzita, me cambió los colores y yo descubrí como cambiar las fuentes... todo en una maniobra virtual río ancho y marrón de por medio.
Bastante bien para no entender un pomo de html.

abril 08, 2004

Comentarios larga vida... 

¿Alguien sabe cómo cuernos se hace para que Haloscan no me borre los comments luego de cuatro meses?

abril 05, 2004

Sobre la maternidad...  

Supongo que algún día tendré hijos. Al fin y al cabo es para eso que estamos equipadas las mujeres y como es natural, no quisiera perderme la experiencia. A veces me pregunto si soy la clase de persona que pueda con eso. Veo a mis amigas tan aferradas y devotas de sus criaturas que me intriga cómo asumirán el hecho que sus niños crezcan y tomen decisiones diferentes o contrarias a lo que sus ellas esperan ...
Desde mi posición de mujer que jamás ha dado a luz me estremece saber que si bien la relación madre-hija/o es de las más hermosas en la naturaleza, también puede llegar a ser la más complicada, difícil y retorcida.
Asumidas o no asumidas, todos hemos sobrevivido a nuestras madres (o al menos la mayoría...) y es por ellas que estamos aquí. Soportaron noches sin dormir, nuestro olor a caca y el cambio que realizamos en sus cuerpos, en sus rutinas y en sus vidas. De sus imperfecciones nos hemos hecho más fuertes y es nuestro deber para con la evolución intentar ser mejores para con la siguiente camada.
El día que sea madre espero no querer ser perfecta, pero sí quisiera tener la entereza de poder admitir humildemente: me he equivocado, soy un ser humano.

abril 03, 2004

El último sobre el tema 

Así como existen esas personas que nos enlazan a nuestras desdichas, están esas que fomentan todo lo bueno que podemos llegar a ser. Que perciben nuestro potencial cuando nosotros mismos aún no somos capaces de verlo. Estas personas, con sus desgracias y desventuras también, se caracterizan por cultivar las buenas relaciones, por cuidar a los amigos y a quienes se mueven a su alrededor. De este tipo de personas he intentado rodearme todo este tiempo, sin importarme edad, credo, ideas políticas, color o profesión.
Creo que hay dos clases de personas: las que se hacen a sí mismas y las que se dejan llevar por esa bola de nieve en la que puede convertirse nuestras vidas.

abril 01, 2004

Hay que ver como me estoy riendo con Fuck you Tiger... échenle un vistazo.

Pero 7 han sido bastante... 

Pasada la primera impresión, comienzo a digerir las malas noticias. Quisiera creer que son mentira.
Por un momento sentí que había retrocedido en el tiempo. Pero yo ya no soy la misma, soy otra persona. No sólo por que a estas alturas las células de mi cuerpo han de ser otras sino porque me rodea otra realidad y en siete años muchas son las cosas que han ocurrido...
De los siete años transcurridos desde la debacle, 3 los pasé aprendiendo a soportarme, juntando mis pedacitos y poniéndolos en su lugar; 4 entrenando natación; 1 estudiando ciencias; 4 trabajando en un aeropuerto; otros 4 formándome y trabajando como docente. Me reconcilié con M, conocí a F, N, J y C; después a K, S, N, R y V; también se fue G para nunca más volver. Cuatro de esos años los compartí con F y ahora que nos vamos espero seguir conociendo gente, encontrarme con mis raíces ancestrales y conocer otras realidades.
Sin embargo, resulta dolorosamente increíble ver de una forma tan clara cómo para otras personas el tiempo se ha estancado o ha transcurrido en picada hacia realidades infernales. Lo único que me sale es desearles lo mejor, no guardo rencor.

La edad de la inocencia... 

Existe en este mundo un grupo de personas con quienes he recorrido cierto tramo del camino y a quienes he dedicado mis mejores horas, mis mejores ganas y con quienes he vivido lo que yo llamo la “edad de la inocencia”. Con quienes he compartido las experiencias más intensas y hermosas. Sin embargo, a cada recuerdo maravilloso le corresponde uno de intensidad inversa, sumamente doloroso, punzante, oscuro, la consecuente pérdida de dicha inocencia y todo lo que ello implica.
Es curioso, pero hasta hace poco no sabía como manejar esto. Un feliz reencuentro de despedida me da la respuesta. Una respuesta de sentimientos encontrados. Las circunstancias no permiten que sea de otra manera.
El tiempo me ha dado la razón. He dado los pasos correctos. Pero para estas personas que alguna vez ocuparon un lugar en mi corazón, la suerte, la providencia, los caminos o las actitudes equivocadas les han jugado en contra y quizá con secuelas irreversibles para ellos mismos o para quienes les rodean.
La piel se me pone de gallina y al mismo tiempo me doy cuenta que aunque quisiera sentarme con ellos, tomar un café, cerrar el círculo, qué se yo... conversar... sería como estar hablando japonés con un marciano...
Es increíble como las vidas se malogran y también cómo de los escombros puede resurgir la alegría. Si no mata, fortalece. Amén.