el diario de mariapilar <$BlogRSDURL$>

mayo 20, 2005

Cierro los ojos ... 

... estoy en Montevideo.
La luz del sol entra por mi ventana de Miguel Martínez, las rayitas de la persiana sobre los lomos de los libros y las vetas de la madera de pitiribí del armario. Yo las contaba cuando era niña e intentaba imaginarme al árbol vivo, grande, grueso y magestuoso -ya que los anillos eran abundantes, una vez llegaron a ser más de cuarenta- en algún sitio selvático a las orillas del Río Uruguay o Paraná. Pobre pitiribí de la selva. Ahora sos un armario, mi armario de las vetas, no te podés quejar, pudiste haber terminado en madera para asado o en andamio pero no, yo te contaba las vetas y me sacaba sotes en la escuela porque daba charlas del pitiribí de la selva y todo porque terminaste en armario, mi armario de las vetas con las rayitas del sol de la persiana.
Voy a cerrar los ojos: voy a agarrar la bicicleta, voy a bajar por Pedro Bustamante a las 5 de la tarde -a la hora del pitiribí- voy a tirarme por la bajada hasta llegar a Rivera. No viene nada, cruzo y sigo hasta la rambla, agarro para Malvín y cuando llego a la playa Buceo bajo hasta la orilla, la arena está tan fina tan aplastada que parece cemento, las olas van y vienen y alcanzan los rayos de la rueda, igual no importa está toda oxidada, el agua marrón a veces salada a veces no, el terraplén y los restos de las velas y flores de las ofrendas -como ensucian todo con las ofrendas, seguro que a Iemanjá no le gusta- subo en Malvín y de vuelta el ruido de los autos, de vuelta la rambla, no hay farolas modernistas y no me importa, tampoco hay turistas hablando en lenguas y es como un alivio. Está lleno de baches está bueno saltarlos con las ruedas bien infladas y hacer ochos esquivando pozos para acá y para allá con los Redondos al mango, yo canto fuerte, la gente me mira y a mí no me importa, voy a buen ritmo, hasta Punta Gorda no paro. Me pica todo, son los árboles, los árboles y el sol que me da como alergia, la Paya Honda y la de los Ingleses, el atardecer desde Coimbra. Se ve la silueta del Buceo y parte de Pocitos. Se ve el horizonte, lo mejor que le pasó a Montevideo.
Pego la vuelta y voy como pedo sin freno en las bajadas, es un día de semana y no hay niños , ahora escucho a Charly yo sigo cantando a mí que me importa. Subo por la cuesta del cementerio, veo los grafitis, siempre los mismos: que el Quebec libre, que poemas de amor y algún boludo que escribió su nombre, legalicen la marihuana bó. Paso por lo de un amigo y me tomo unos mates mientras lava el auto con la manguera sentados en la vereda, el plancha de al lado con las cumbias, yo prefiero al charly o a los redondos pero qué se le va a hacer. Hablamos de lo de siempre, que todomalquesiemprelomismoquenohaylaburoquequédesastre, es hora de marchar, sigo mi camino y paso por una puerta que no me animo a golpear, siempre paso adrede como por costumbre o necesidad, la miro tímida y me acuerdo de muchas cosas, sigo de largo y doblo por Nicolás Piaggio hasta Rivera de nuevo, esta vez donde está la casa misteriosa siempre tan linda y arbolada, agarro por el camino secreto y me persiguen los perros rasquetas de hace años, a ver cuando les ponen una cadena, casi casi los talones hijos de puta, la casa de lo de atrás de Juan, el ceibo y el palo borracho, la escuelita y la canchita de fóbal. Estivao hay que pedalearla con fuerza, dale que te dale ciclistopedales que es en subida. Llego de nuevo a Pedro Bustamante pero por otro lado, me sé todos los atajos, tan linda y verde debajo de los jacarandás y las anacahuitas, las veredas tan rotas, tan hace tanto tiempo que ya es como debe ser -a mí me gustan así todas rotas, con las raíces de los árboles para afuera y las baldosas flojas- acá están tan arregladitas, tan bien acabadas que llegan a molestarme- los coquitos del paraíso que se pegan a las ruedas.
Voy llegando a casa. Los vecinos hacen living en la puerta, son como quince y me miran de reojo, yo meto la bici en el garage, abro, subo y levanto las persianas, me tomo un gran vaso de agua y me siento entre las plantas del balcón y el aroma de aquél jazmín que un día arrancara la vecina por las arañas, o de aquel otro que trepara por mi pared y después se secara, con los pies en el muro y la luna blanca, redonda y gigante en mi cabeza -al fin del derecho, que no me acostumbro a verte al revés- y me pregunto porqué carajo uno quiere tantas cosas, si uno es feliz así con tan poco, aunque haya que secar la compactera con el secador para escuchar el bendito disco ese de Nick Cave...

mayo 05, 2005

Pesadilla 

Jueves 5am

me despierto en una especie de sopor y sin intención, como suele suceder en estos casos, despierto también a mi compañero:

"que te pasa gordi?"
"nada que tuve una pesadilla, Fraga volvía a ganar las elecciones en Galicia, yo estaba muy enojada con los gallegos, muy enojada, muy enojada..."
"Taaaaaaaa, parecés un chiste de Langer..."

No sé que me dio mas gracia, la pesadilla o el comentario de mi compañero.

mayo 03, 2005

Igual... 

... a quien le importa. La van a poner igual.
Es el precio que tiene querer ser competente en los mercados e intentar pertenecer a un mundo desarrollado.

mayo 02, 2005

Azufre II 

Para esto es que están los weblogs también. Rubén me envía esta noticia acerca de las protestas en contra de las plantas de celulosa que comenté hace unas semanas:

MULTITUDINARIA E HISTORICA PROTESTA EN DEFENSA MEDIO AMBIENTE. Gualeguaychú, 2 de mayo (Télam, por Marcelo Cena, enviado especial). Organizaciones de vecinos autoconvocados, de ambientalistas y ecologistas, sindicatos, partidos políticos y funcionarios protagonizaron este fin de semana la mayor movilización en defensa del medio ambiente en el país, al marchar al Puente Internacional General San Martín en rechazo a la radicación definitiva de dos empresas papeleras de capitales extranjeros en las orillas del Río Uruguay, en la localidad uruguaya de Fray Bentos. La comunidad gualeguaychense se movilizó en forma masiva al corsódromo de Gualeguaychú (Entre Ríos) hasta el límite con Uruguay y en caravana de camiones, colectivos, automóviles y en bicicleta -con banderas argentinas y Uruguayas- transitaron los 40 kilómetros al paso internacional, donde se encontraron con sus pares ambientalistas, vecinos y sindicalistas uruguayos y se fundieron en un emocionante "abrazo solidario". "No queremos este mal para la región, por favor; por nuestros hijos, por los hijos de nuestros hijos, pedimos a nuestros gobiernos que expulsen a estas dos empresas que ya fueron echadas de países del primer mundo por contaminar el agua y hacer morir a la gente de cáncer", dijo a Télam la joven maestra María Sánchez, con un grupo de alumnos a su lado. Muy temprano la gente de Gualeguychú se fue acercando al Corsódromo -punto de partida de la manifestación y encabezados por un autobomba de los Bomberos y un camión con agua potable, arrancó ayer puntualmente a las 12 su recorrido hacia el puente. Ya en este punto la muchedumbre superaba las 6 mil personas. Pero ya en el Puente General San Martín, una "alfombra humana" cubrió unos cinco kilómetros de la ruta internacional 136, para manifestar su rechazo a la instalación de ambas papeleras, una de capitales españoles y la otra finlandesa. Un locutor oficial anunció que "según la Gendarmería Nacional más de 20 mil personas" estaban presentes en el acto, pero luego funcionarios del Gobierno de Busti y de los organizadores (vecinos autoconvocados y ambientalistas) dijeron a Télam que la marcha había logrado reunir "más de 40 mil personas". El conflicto para los vecinos y organizaciones de Gualeguychú y de Fray Bentos se remonta a 2003 cuando el entonces presidente uruguayo Jorge Battle dio vía libre para la construcción de dos plantas papeleras (con puerto incluido). Se trata de ENCE de España y MatseBotnia de Finlandia, que en forma conjunta anunciaron la creación de 3000 puestos de trabajo para la construcción de las mencionadas plantas y luego 300 puestos de trabajo fijos y calificados. Sergio Verzeñassi, presidente del Foro Ecológico de Paraná dijo a Télam: "Autorizaron a las empresas sin estudios ambientales previos. Acá hay un incumplimiento del tratado de Argentina y Uruguay.